En Ceuta estamos viviendo una situación límite, y no, no es por culpa de los ceutíes ni del Gobierno español, sino de la compleja presión migratoria que nos llega desde Marruecos. Sin embargo, organizaciones como Ceuta Ya! parecen tener la brújula moral completamente torcida: en vez de exigir soluciones reales a quienes deberían tomarlas, se dedican a criticar al propio país que sostiene la ciudad con recursos y esfuerzos constantes.
