En una ciudad como Ceuta, con tanto potencial turístico aún por desarrollar, no se puede permitir el lujo de experimentar con propuestas improvisadas. El hotel ubicado en la Gran Vía debe ser gestionado por una cadena con experiencia, solvencia y prestigio. Y ahí, Barceló es una apuesta segura. Su trayectoria internacional, su capacidad para atraer a un perfil de turista de calidad y su buen hacer en otras plazas similares son credenciales más que suficientes.
