Que el líder de Ceuta Ya! insinúe que podría no presentarse a las próximas elecciones debería hacer reflexionar a los ceutíes. Durante años hemos visto cómo algunos políticos locales han convertido el debate en un espectáculo de insultos y provocaciones, y este caso no es la excepción: su estilo recuerda, pero incluso empeora, al del portavoz de Vox de la legislatura anterior, con una retórica que enrarece el ambiente y aleja la política de lo realmente importante: gestionar la ciudad.
