En el debate sobre la reforma del Estatuto Marco del personal sanitario, hay cuestiones que no se pueden dejar fuera si de verdad se quiere avanzar hacia un sistema más justo, sostenible y que cuide a quienes lo sostienen. Hablamos de tres demandas básicas y legítimas: una nueva clasificación profesional adecuada a la realidad actual, una retribución digna que reconozca el esfuerzo y la responsabilidad del trabajo sanitario, y la posibilidad de acceder a una jubilación anticipada o parcial de forma voluntaria.
