La tercera jornada de huelga de facultativos ha dejado un dato que no pasa desapercibido: un seguimiento del 5,7%. A simple vista, puede parecer una cifra baja, casi anecdótica, pero conviene rascar un poco más para entender qué hay detrás de ese número. Porque en conflictos laborales como este, la participación no siempre refleja el nivel real de malestar.
