La sanidad pública tiene muchas cuentas pendientes, pero también hay noticias que invitan a confiar. La colaboración entre INGESA y Plena Inclusión para adaptar la Atención Primaria a personas con neurodiversidad es una de ellas. Supone reconocer, de una vez por todas, que no todas las personas viven, sienten o se comunican de la misma forma, y que el sistema debe estar preparado para eso.
