El domingo 9 de agosto, más de diez mil ceutíes según los convocantes, más de cinco mil según la Policía Nacional, llenaron la Plaza de la Constitución. No fueron convocados por un partido. Los convocaron juntas las comunidades cristiana, musulmana, hebrea e hindú, junto a la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos. Sonó el himno de España. Se guardó un minuto de silencio por las 83 personas fallecidas en el mar durante este episodio. Y se leyó un Manifiesto por la Unidad de Ceuta que empezaba con tres palabras que deberían darnos vergüenza tener que repetir: "Ceuta es España". Deberían darnos vergüenza porque nunca debería hacer falta decirlo, y sin embargo esa tarde hacía falta.
