Nada varía. Todo sigue igual cuando hablamos de inmigración ilegal. Todos los días se viene reproduciendo el mismo hecho, la misma circunstancia: la violación de nuestro perímetro fronterizo por mar o por tierra y sí, a veces, a costa de sus propias vidas y lo peor es que hasta que no se tome la decisión de devolverlos no se acabará con este fenómeno. Cambiando la ley, naturalmente.
