En Servilimpce hay algo que chirría, y cada vez lo ve más gente dentro y fuera. No es solo una cuestión de sueldos o categorías, es la sensación de que las reglas no son las mismas para todos. Mientras a unos trabajadores se les encasilla y se les niegan mejoras, a otros parece que el ascensor interno funciona con demasiada facilidad cuando conviene.