Ceuta está dando un paso que muchos llevábamos tiempo esperando: avanzar hacia una movilidad más limpia y sostenible. La ciudad autónoma no solo planea ampliar sus zonas de bajas emisiones, sino que también instalará hasta 15 puntos públicos de recarga eléctrica. Un movimiento que demuestra que la transición hacia un transporte más responsable con el medio ambiente no es solo una moda, sino una necesidad urgente.
