Nada está decidido, ni en Ceuta, ni en Madrid, ni en el resto de España. Todavía no se ha votado. El resultado electoral depende del voto individual y secreto de cada persona. La llave que puede abrir el cambio, la última palabra, la decisión definitiva, la ratificación, la validación de lo que va a suceder en Ceuta, en Madrid y en el resto de España en los próximos cuatro años, sin duda depende de una acción y de un nombre, el voto que deposite la ciudadanía.
