Dos días han pasado desde las últimas elecciones y ya volvemos a la normalidad política y porque no, a la polémica. Poco hemos tardado.
Dos días han pasado desde las últimas elecciones y ya volvemos a la normalidad política y porque no, a la polémica. Poco hemos tardado.
Otras elecciones. El 26J pasó y dejó un mal sabor de boca a todos los grandes líderes políticos excepto a uno, Mariano Rajoy. Sinceramente creo que desde el Partido Popular siempre confiaron en mejorar el resultado pero no hasta el punto en el que lo hicieron, consiguiendo 14 escaños más que en el 20D, una cifra considerable.
Todo el mundo habla y cree entender el concepto y la realidad de la persona, personal, persona jurídica, ¿pero cómo definimos la persona? ¿Es el mismo o idéntico o similar el concepto de persona en las veinte grandes ideologías seculares y religiosas existentes en el mundo...? ¿Qué es la persona? ¿Existe la persona humana? ¿En nuestros sistemas sociopolíticos ideológicos existen diferencias en las concepciones de la persona, y éstas son el fundamento o pilares de otras diferencias derivadas? ¿Qué cree usted que es usted en el fondo?
Aún no sabemos qué ocurrirá tras este 26J y mucho menos a las horas en las que escribo este artículo, cuando aún no ha terminado la mañana electoral siquiera. Lo que sí podemos sopesar es el gran trabajo que espera al próximo Gobierno de este país.
Un día para que nuestras motivaciones, reivindicaciones y esperanzas se conviertan en sobres en las urnas. Dos días para que España pueda recuperar la ilusión, la transparencia y el bienestar. Cuando una pensaba que lo había visto todo, llega el Ministro del Interior para, en vez de darnos seguridad, transmitir conspiración contra quienes no piensan como él, con la aprobación del mismo Rajoy y todos los del Partido Popular, faltaría más.