Mañana se cumplen treinta días desde que Ceuta sufrió una crisis migratoria sin precedentes y, un mes después, la sensación que queda en la ciudad es demoledora: el Gobierno de Pedro Sánchez ha llegado tarde, mal y a remolque de los acontecimientos. Treinta días después, miles de inmigrantes continúan en Ceuta, condicionando la vida de los ceutíes, mientras el Ejecutivo sigue dando la impresión de no haber entendido todavía la verdadera dimensión de lo ocurrido. Un mes entero para reaccionar. Un mes entero para improvisar. Un mes entero para mirar hacia otro lado.