El Peluca Milei ganó las elecciones primarias (PASO) en una Argentina que parecía destinada al abismo y -con toda la casta torpedeando cada paso- aun así, consiguió más del 30% de los votos: la confianza de esos más de 35 millones de votantes (un sistema electoral que obliga a votar a todos los que se encuentran en edad de ejercer el sufragio activo). Javier, hasta ese momento, tachado de loco y utópico/iluso, ha conseguido convertir esa efusividad en ganas de cambio para su pueblo.
