No sabía que el Negroni, era un cóctel italiano. La única referencia que tenía de esa palabra, era el libro de David Gistau, una antología de sus artículos.
No sabía que el Negroni, era un cóctel italiano. La única referencia que tenía de esa palabra, era el libro de David Gistau, una antología de sus artículos.
Parafraseando a alguien de interés, decir aquello de que “es más sencillo y usual imaginar el fin de la humanidad que el fin de la injusticia y la desigualdad” y es que se torna un presente y un futuro impensables para una ciudad como Ceuta.
Los poderes públicos están obligados a garantizar el bienestar de los animales objeto de la Ley de Bienestar Animal. En su capítulo I habla del principio de colaboración entre las administraciones públicas, perfilando diferentes organismos de colaboración y asesoramiento con representación de personas de perfil científico y técnico, en las administraciones territoriales y de instituciones profesionales inmersas en el mundo de la protección animal.
Sintecho, un fenómeno social de las personas de nuestra ciudad que carecen de un lugar permanente para poder residir. Son muchos los ceutíes que padecen esta situación extrema, carecen de recursos estables para garantizar la supervivencia de núcleos familiares, por ello la inexistencia de un mecanismo eficaz por parte de la administración local hace que esta urbe se encuentre en el puesto número uno en personas que no disponen de cuatro paredes, convirtiéndola en una ciudad tercermundista.
¿Quién fija el canon de la belleza, en general, y de la belleza humana en particular? ¿Estamos bajo una dictadura de la belleza y en la belleza del cuerpo masculino y femenino?