Recientes propuestas matemáticas han sugerido la posibilidad de refutar la hipótesis de que vivimos en una simulación digital. Este ensayo analiza críticamente dicha afirmación desde la filosofía de la mente, la lógica matemática, la física teórica, la inteligencia artificial y la metafísica transinfinita. Se argumenta que cualquier intento de refutar la simulación desde dentro de ella enfrenta un límite epistemológico fundamental y que la certeza absoluta sobre nuestra condición ontológica es, en principio, inaccesible desde nuestro marco de referencia interno.
