Ceuta es una urbe de fronteras donde la brecha no es solo confesional, sobre todo, es social, con una tasa de pobreza que casi duplica la media nacional, con un 45,9% de la población en riego de exclusión social frente al 25,3% en todo nuestro país en el año 2020. Un paro juvenil de un 71,5% el primer trimestre del 2021, con un abandono escolar del 22,8% situándose entre las más altas, junto a nuestra ciudad hermana Melilla. Todo esto sin ahondar en las periferias donde la marginalidad de ciertos barrios es abrumadora.