La brecha salarial entre hombres y mujeres sigue siendo un grave problema para llegar a la igualdad de género, una brecha que no se reduce por lo que desde las instituciones debemos poner las medidas a nuestro alcance para lograr que esa desigualdad real desparezca. A esa diferencia histórica, se ha añadido el efecto de la pandemia que se ha cebado en la mujer que se ha visto perjudicada por los ERTES y su papel de cuidadora.
