La reciente reunión de la Asociación de Empresarios de la Construcción de Ceuta con sus asociados y empresas del sector revela un problema que parece crónico en nuestra ciudad: las facturas impagadas por parte de la administración local. Este retraso no es solo una cuestión de gestión deficiente, tiene un rostro que todos en el sector reconocen como el verdadero obstáculo: el interventor. Sin lugar a dudas, se ha convertido en el mayor enemigo del Sr. Vivas, del Gobierno y del Partido Popular y, por supuesto, de los empresarios de Ceuta.