Llevo días escuchando distintas opiniones acerca de los motivos de la pérdida de votos de la izquierda en Andalucía y de la entrada de Vox en el Parlamento. Ideas contradictorias y otras acertadas, ideas de asimilación de errores e ideas de señalización con el dedo a posibles culpables. Y lo cierto es que pudiera haber un poco de todo o bastante de nada, pero no menos cierto es que lo que ha pasado en Andalucía es solamente un reflejo del panorama que asoma desde hace tiempo en Europa y que ha llegado a una España cada vez más cansada y harta del juego político contradictorio y confuso.
