Nuevamente se acaba de abrir un establecimiento, totalmente nuevo, con numerosas barreras arquitectónicas que limitan el acceso, uso y disfrute a gran parte del colectivo de personas con discapacidad, por lo que, desde CERMI, entendemos que se trata de un “establecimiento elitista” pensado para un público modélico, de complexión fuerte, hábil, que deambula de manera erguida y sin perder el equilibrio, con buena visión y audición, capaces de reconocer el entorno y relacionarse con él.
