El PP ha pedido al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, “que diga la verdad” en su próxima comparecencia en el Congreso de los Diputados sobre la apertura de las aduanas de Melilla y Ceuta, asunto en el que los populares acusan al Gobierno de “engañar y generar falsas expectativas”.
El PP ha pedido al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, “que diga la verdad” en su próxima comparecencia en el Congreso de los Diputados sobre la apertura de las aduanas de Melilla y Ceuta, asunto en el que los populares acusan al Gobierno de “engañar y generar falsas expectativas”.
La diputada nacional del PP por Melilla, Sofía Acedo, que este miércoles defendió sin éxito la solicitud de comparecencia de su partido en la Diputación Permanente, ha considerado una incoherencia que el Gobierno registrara posteriormente la comparecencia a petición propia del ministro.
Pero, al margen de la crítica política por esa “estrategia”, Acedo ha dicho que en el PP esperan que Albares no solo diga la verdad, sino también que “se sepa el tema”, que “da lugar a mucha demagogia” cuando “hacen un totum revolutum para que todo el mundo crea que lo que se está pidiendo es volver a los fardos”.
La diputada por Melilla ha aclarado que el comercio atípico “nada tiene que ver” con la petición de que se abra la aduana comercial, “pero para eso hay que conocerse el asunto y saber de lo que se está hablando para saber diferenciarlo”, algo que ha dudado también de la delegada del Gobierno “cuando habla de una aduana del siglo XXI”.
“No sé si es que era de la época feudal la aduana que estuvo abierta durante décadas sin ningún problema técnico ni político, por la que se hacían exportaciones e importaciones”, ha ironizado la parlamentaria nacional, que ha calificado como “un esperpento” todo lo que ha sucedido en los últimos días, con una única exportación el día 15.
A su juicio, hay una sensación de “tomadura de pelo permanente” no solo al Gobierno de Melilla, que pese a representar a la ciudadanía no ha recibido hasta este jueves la primera llamada del ministro de Exteriores sobre este asunto, sino también a los representantes sociales y económicos.
En opinión de la diputada popular, al “ridículo total y absoluto” por las pruebas en la aduana se suma “el ostracismo total y falta de transparencia de no saber qué documentación está exigiendo Marruecos” o “si el Gobierno está aceptando algo que no sea una aduana comercial”, lo que “sería inasumible”.