Desalojar el Trampolín está bien, pero no puede convertirse en la fotografía con la que dar por solucionado el problema. Lo verdaderamente importante empieza ahora: identificar a cada una de las personas trasladadas al CATE del Tarajal y, en aquellos casos en los que legalmente proceda su devolución, ejecutar el retorno con rapidez y garantías. Vaciar una playa para trasladar el problema a otro punto de Ceuta no sería ninguna solución.
Desalojar el Trampolín está bien, pero no puede convertirse en la fotografía con la que dar por solucionado el problema. Lo verdaderamente importante empieza ahora: identificar a cada una de las personas trasladadas al CATE del Tarajal y, en aquellos casos en los que legalmente proceda su devolución, ejecutar el retorno con rapidez y garantías. Vaciar una playa para trasladar el problema a otro punto de Ceuta no sería ninguna solución.
Y después del Trampolín deberían venir los montes. Ceuta no puede acostumbrarse a convivir con asentamientos improvisados escondidos entre barrancos, cuevas, galerías o zonas de difícil acceso. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad deben localizar a quienes permanezcan en estas condiciones, identificarlos y determinar individualmente su situación administrativa.
Después tendrán que abordarse los campamentos provisionales. La excepcionalidad no puede convertirse en normalidad ni unas instalaciones concebidas para responder a una emergencia terminar funcionando indefinidamente. Quienes puedan ser trasladados a otros recursos deberán salir de Ceuta y quienes estén sujetos legalmente a procedimientos de retorno deberán ver resuelta su situación cuanto antes.
Y queda también el complicado asunto de los menores. Ahí no caben atajos: prima su protección y cualquier eventual retorno debe hacerse conforme a la legislación de extranjería y protección del menor, comprobando individualmente su identidad, circunstancias familiares y que la reunificación sea posible y segura. Si Marruecos reclama la cooperación para localizar a sus familias, las administraciones deberían acelerar esos expedientes con todas las garantías.
El objetivo no debería ser mover personas de un lugar a otro hasta que desaparezcan de la fotografía. Debe ser resolver cada expediente y recuperar progresivamente los espacios de Ceuta. Trampolín, montes, campamentos y centros de acogida requieren respuestas distintas, pero una misma obligación de las administraciones: aplicar la ley y terminar el trabajo.