El PSOE ha propuesto un plan de formación para empleados y cargos políticos de las consejerías implicadas en casos de emergencia. Una idea que, en apariencia, suena razonable. Pero, al analizarlo, la pregunta salta sola: ¿realmente necesitan formación quienes ya deberían ser especialistas en estas áreas? Porque si los empleados públicos que gestionan emergencias no tienen la preparación adecuada, estaríamos ante un problema grave. Es como si un arquitecto decidiera improvisar en un quirófano. El desastre sería monumental, ¿no creen?
