El Poblado Marinero da un paso adelante en materia de seguridad con la puesta en marcha de un sistema de videovigilancia compuesto por 23 cámaras. Se trata de una medida que, a simple vista, puede parecer excesiva, pero que responde a una demanda clara: dotar de mayor tranquilidad a un espacio que concentra buena parte de la vida nocturna y de ocio de la ciudad. Al fin y al cabo, la presencia de esta tecnología tiene un efecto disuasorio que no conviene subestimar.
