Búscome lamenta que "haya tenido que producirse una agresión y una denuncia, para que la Ciudad haya actuado ante una situación que lo llevábamos diciendo desde hace dos años. En noviembre de 2016 afirmábamos que había un asentamiento de personas en situación irregular en los barrancos del Sardinero y que incluso se ejercía la prostitución. Ni la continuas llamadas del vecindario, ni nuestras manifestaciones públicas repetitivas hicieron poner en alerta a un Gobierno que actúa a base de lamentaciones".
