Lo bueno que hagamos aquí en la Tierra será el fruto de nuestra vida, es lo que hemos conseguido en la existencia terrenal, estos son también los bienes que lleva nuestra alma en su equipaje de viaje. La condición es sin embargo que hagamos el bien desinteresadamente y no tengamos ninguna actitud de espera. No debemos esperar ningún elogio ni agradecimiento.
