El 17 de octubre del año 1987 cien mil personas se reunieron en la plaza del Trocadero París -la misma en la que en 1948 se firmó la Declaración Universal de Derechos Humanos- para manifestarse en solidaridad con las víctimas del hambre y la pobreza extrema. Desde 1992, esta fecha es reconocida por la Organización de Naciones Unidas (ONU) como el Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, considerando que la dignidad no sólo es un derecho fundamental, sino que constituye la base de todos los demás derechos, y que las personas que viven en la pobreza ven denegada esa dignidad.
