Las personas que hemos nacido, crecido y vivido en Ceuta nos hemos pasado toda nuestra vida intentando que conozcan esta maravillosa ciudad. Hace cuatro años escribí un artículo llamado “¿Y a mí qué se me ha perdido en Ceuta?”, en el que intenté ensalzar las desconocidas maravillas de esta ciudad y cómo, cualquier ceutí que haya recibido alguna vez a alguien de la península en su primera visita a la ciudad conoce perfectamente el ritual para que al final, el visitante quede prendado y suelte el famoso: «Yo no me imaginaba que Ceuta fuera así».
