A falta de seis meses para los comicios de mayo, la incertidumbre no para de crecer. Por primera vez desde que Juan Vivas se puso al mando de su cortijo en 2001, la ciudadanía anda expectante por lo que pueda acontecer en los próximos meses. La certeza de una mayoría absoluta del PP se ha desmoronado a base de escándalos de corrupción, pasividad buenista ante la inseguridad, calamidades económicas y una marroquinización tan permitida como fomentada.
