El Atrio de los Gentiles de 1993 es un departamento del Consejo Pontificio de la Cultura, unión de otros Consejos anteriores, para intentar una relación de colaboración entre el mundo de la cultura, razón, con la fe…
El Atrio de los Gentiles de 1993 es un departamento del Consejo Pontificio de la Cultura, unión de otros Consejos anteriores, para intentar una relación de colaboración entre el mundo de la cultura, razón, con la fe…
Verán, ya les he hablado alguna vez de mi nieto. Hace poco, muy poco, quizás menos de quince años recuerdo cómo aún le llevaba de paseo por la calle Larga mientras le hablaba de cómo era Ceuta cuando yo era joven y empezaba a ganarme la vida... ¿He dicho calle Larga? Perdón, quería decir por la calle Jáudenes, miren que han pasado años y todavía no me he acostumbrado.
Pedro Sánchez alcanzó el Gobierno de España prometiendo que jamás pactaría con populistas, independentistas secesionistas y herederos de terroristas. Y no lo dijo una sola vez, sino que cimentó gran parte de su campaña electoral en una promesa que no solo repitió ante los medios de comunicación, sino también en sede parlamentaria. Y volvió a hacerlo la pasada semana en la cámara de representación autonómica, al vincular la recepción de los Fondos de Recuperación procedentes de la Unión Europea con la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado correspondientes al ejercicio 2021.
Soy un detractor del uso mezquino y dañino que mayoritariamente se hace de las redes sociales. No me gusta la cultura del narcisismo y del postureo que fomenta una baja autoestima de pacotilla basada en el número de likes y comentarios benevolentes que se obtienen de cualquier foto o publicación que se cuelga en un perfil. Detesto la cobardía que hace que cualquier bravucón con un insulto que soltar se escude en el anonimato liberador. Pero lo que de verdad me deja fuera de juego es el lenguaje a veces casi ininteligible que se usa en la mayoría de los comentarios.
Nos encontramos en una situación de incertidumbre. Se ha conseguido alarmar a la población con este virus que lo ocupa todo. A todas horas escuchamos hablar del covid como si nada más hubiese en el mundo. Desde luego, si lo que se pretendía era empequeñecer al ser humano se ha conseguido. Ya no parece existir otra cosa más, que el puñetero bicho. Han desaparecido las enfermedades y patologías de siempre, parecen haberse esfumado, ahora solo nos morimos de coronavirus.