Queda cada vez más claro que este Gobierno no tiene ningún interés en la transparencia. Cuando una asesora de Moncloa se alinea con la Fiscalía para frenar a la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil en el análisis de los correos de Begoña Gómez, lo que se desprende es un mensaje inequívoco: hay algo que no quieren que salga a la luz. Y en democracia, cuando un gobierno teme la verdad, lo que está en juego es la confianza de los ciudadanos en sus instituciones.