El ambiente político en España vuelve a tensarse, esta vez a cuenta del caso que rodea a Begoña Gómez y la actuación del juez Peinado. Desde el entorno del presidente Sánchez se ha deslizado la idea de que las acusaciones carecen de fundamento, llegando incluso a sugerir que el magistrado podría estar construyendo un relato más que investigando hechos. No es una acusación menor, y mucho menos en un contexto donde la confianza en las instituciones ya anda bastante tocada.