Desde la Barrera
Fernando Elizondo Barragán decía que tenemos que tener fe en que la bondad pueda prevalecer sobre la maldad, la honestidad sobre la corrupción y la justicia sobre la impunidad.
Desde la Barrera
Fernando Elizondo Barragán decía que tenemos que tener fe en que la bondad pueda prevalecer sobre la maldad, la honestidad sobre la corrupción y la justicia sobre la impunidad.
El Palacio de la Baronía, en Sant Feliu de Codines (Barcelona) fue escenario de la primera boda hindú que se celebra en esta localidad.
Desde la Barrera
Dicen que lo que mal empieza, mal acaba y este parece ser el sino del Partido Popular en Ceuta desde que nuestro alcalde más marinero del planeta decidió convertirse en el demiurgo organizador de todo.
Quiero denunciar la situación de indefensión e impotencia que he padecido hoy en las Dependencia de Aduanas del Puerto, situación que le puede ocurrir a cualquier ciudadano, y que quiero exponer públicamente en este medio, para hacer eco de lo que está sucediendo y que llegue a instancias de algún responsable y no se vuelva a repetir y se rectifique este atropello.
Las hermanas Majo y Mapi Sánchez-Alayeto, números 1 del ránking mundial del World Padel Tour, han animado a las jugadoras que practican el padel en Ceuta a “perseguir su sueño” del padel.
Quizá este movimiento de Tragsa sea el comienzo del final de las Brigadas verdes y Obimace, si no, que alguien me explique a que ha venido ahora este cambio tan radical. No se sabe muy bien, si este ha sido por iniciativa propia de la Ciudad o más bien impuesto por algún ente superior, movido por el interés que genera las cantidades económicas que estás dos empresas generan.
Las circunstancias de la evolución económica y política de nuestro país, aunque arroja algunos resultados más favorables que los producidos en plena crisis, siguen demostrando las dificultades y los problemas de desigualdad que debe superar la ciudadanía.
La verdad es que hay temas que me llaman la atención, otros que me sorprenden por la incapacidad que tienen nuestros dirigentes para gestionarlos, otros que me producen tristeza pero que prefiero callar porque son situaciones internas de mi propio partido, pero luego hay temas que, aunque no despiertan mucho interés, a mí me enervan la sangre, sobre todo cuando hacen referencia a la incapacidad de las personas para percibir o empatizar con los problemas de los demás y con alterques que afectan a la integridad humana. La falta de sensibilidad conlleva a que ante una determinada cuestión prefieran irse por la tangente. El problema viene cuando estas personas son cargos públicos.