Ayer se conmemoraba el recuerdo a las víctimas del Holocausto en una época terrible que nadie recuerda con buenos ojos y que tuvo su mayor campo de exterminio en Auschwitz. Por eso es bueno no olvidar el pasado, pero también no remar para volver a él y, en este caso, lo que estamos viviendo es una situación cuanto menos preocupante, pues aunque es cierto que no es comparable, no menos cierto es que el egoísmo nos está llevando a confrontaciones que nacen en los partidos políticos y se extienden en la sociedad.
