A finales de los años setenta y principios de los ochenta, la Federación Española de Fútbol decidió crear la Liga Nacional Juvenil de Fútbol, en la que los mejores conjuntos nacionales participaban en una competición atractiva y que, con el paso de los tiempos, se ha demostrado que fue un acierto, pues muchos jugadores que han pasado por esta categoría -y posteriormente por la División de Honor creada años después- han jugado en la élite de nuestro fútbol y han dado días de gloria al mismo.
