La Cruz Roja Española envía 297 viviendas progresivas a Ecuador para responder a las necesidades de alojamiento y vivienda de más de 1.500 personas afectadas, que lo han perdido todo y que no pueden volver a sus domicilios porque están totalmente destruidos o seriamente dañados a causa del seísmo del pasado 16 de abril y sus posteriores réplicas.
