La seguridad privada, otro pilar fundamental en la protección de personas y bienes, atraviesa un momento crucial. Los rápidos avances tecnológicos, la creciente complejidad de las amenazas y los nuevos modelos de negocio han puesto de manifiesto la necesidad urgente de que salga a la luz el nuevo Reglamento de Seguridad Privada. Los desafíos actuales como la ciberseguridad han abierto puertas a los delincuentes, por lo que la seguridad privada debe adaptarse para proteger tanto el mundo físico como el cibernético.
