La Ciudad Autónoma, que a menudo se encuentra en el ojo del huracán geopolítico, vivió el pasado 28 de febrero una jornada que pocos olvidarán. El acto, titulado Ceuta no se rinde, no solo atrajo cientos de asistentes, sino que encendió un debate que va más allá de las fronteras de la ciudad. ¿Qué es lo que realmente esta en juego? ¿Qué mensaje quiso enviar y a quién?
