"El chico que busca novia se va a un casamentero, quien, hechas sus gestiones, le procura una lista de posibles novias. El muchacho, como si se tratara de buscar un empleado para un negocio, examina a las presuntas chicas de la lista haciendo entrevistas, y me pregunto a quién: ¿a los padres?, ¿a las mismas interfectas? Hecha la elección y acordados los esponsales, el novio se instala en casa de sus futuros suegros, quienes le dan de comer y lo alojan, viviendo el muchacho, como se dice en español, «a la sopa boba». Sin embargo, pasado un tiempo el novio rompe su compromiso, alegando causas injustificadas".