La Virgen de la Victoria ha realizado un año más su salida procesional del 8 de septiembre, jornada en la que el pueblo de Melilla volvió a rubricar, tal como se hiciera en 1756, su juramento a una advocación mariana de 267 años de historia local. La patrona, que inició su salida desde el interior de la iglesia del Sagrado Corazón, fue homenajeada por el grupo de Regulares, hermano mayor honorario, que le dedicó su himno. El evento contó con una gran afluencia de público. Las autoridades estuvieron igualmente presentes, entre ellas las de las principales instituciones: Juan José Imbroda por la Ciudad Autónoma, Sabrina Moh por la Delegación del Gobierno y por la Comandancia General Luis Sáez Rocandio.