“Por mi raza hablará mi espíritu”. Eran las palabras del mexicano José Vasconcelos hace más de medio siglo. Y qué mejor momento para recordarlo que el día de la raza hispana, y en qué mejor idioma que en español, el idioma global materno más hablado en el mundo, que alcanza el zenit de su perfección en el día que esto escribo. Y es que el concepto del hispanismo es tan fuerte que la sinergia de su esencia prevalece sobre un mero concepto étnico o geográfico, tal fue la inercia del motor que lo condenó al eterno día y a la eterna noche.
