Esta sociedad tan compleja en la cual vivimos espera de los cuerpos policiales algo más que la persecución del delincuente o la estricta vigilancia del cumplimiento de la ley, esa distinción entre prevención y represión ya no tiene utilidad alguna para enmarcar las actuaciones de estos profesionales. Estos agentes a mi entender se están enfrentando a diario con problemas concretos para los que la aplicación de la ley no ofrece respuesta alguna a las necesidades reales de este colectivo.
