Perfíl humano
Las aguas en el Partido Popular bajan revueltas, en la Sede Ainara y ya lo intuía yo cuando podía visitar la sede para cualquier cuestión, bien fuera por las actas de interventor, a saludar, a una ponencia o charla y siempre el jardín del patio interior parecía un velatorio, y no por celebrarse un funeral, sino por los corrillos en los rincones.
