"Una adolescente se suicida tras sufrir acoso escolar", "Condenados dos menores por acosar a una chica de 14 años que se suicido en Gijón", "Muere una adolescente que intentó suicidarse tras sufrir acoso escolar". No puedo ni imaginar el dolor que produce la muerte de un hijo, y mucho menos si esta se produce como consecuencia directa del sufrimiento insoportable infligido por quienes deberían ser compañeros de estudios, juegos y diversión. El acoso escolar es un maltrato cruel que recibe un niño con la intención de someterle, intimidarle, amenazarle u obtener algo mediante chantaje y que atenta contra la dignidad del niño y sus derechos fundamentales.
