De mi puño y tekla
Llamarle circo a lo sucedido el pasado día 13 en el Parlamento español, es una ofensa para los que tan dignamente trabajan en este espectáculo para niños y adultos, nada que ver con el chabacano show representado por los resentidos diputados podemitas . En principio, nunca debió ser portada en ningún periódico. Con su actitud, vestimenta, gestos y palabras, no hicieron más que reflejar lo que son. Confundir democracia y respeto con la bufonada del miércoles es un sacrilegio. Una vez más se demuestra “quot natura non dat, Salmantica non praestat (lo que la naturaleza no da, Salamanca no presta). Está muy claro que nuestra regeneración política no llegara, hasta que previamente no se regenere el Parlamento, que es algo más que el torpe aliño indumentario de algunos, la desafortunada exhibición de un bebé o la presencia de una diputada de color
