Recientemente estamos inmersos en una vorágine de comentarios despectivos entre unos partidos políticos y otros, que no ayudan al entendimiento para la formación de un Gobierno que, a mi juicio, debe de ser progresista y reformista. No voy a entrar en valorar si el acuerdo con Ciudadanos lo era, porque ya hice depósito de mi opinión en la urna cundo me dieron la oportunidad, pero sí quiero poner el énfasis en lo único importante que existe para ganar la credibilidad y el respeto, que es la coherencia y la sintonía entre lo que se defiende, se lucha, y se plasma en un papel.
