Me duele el alma ver la situación desesperante por la que estamos pasando los jóvenes ceutíes. Somos un grupo vulnerable tanto en el ámbito educativo como en el profesional.
Me duele el alma ver la situación desesperante por la que estamos pasando los jóvenes ceutíes. Somos un grupo vulnerable tanto en el ámbito educativo como en el profesional.
La polémica está servida. Un nuevo tema en nuestra ciudad produce cierta controversia; pocos opinan sobre este asunto y los que se deciden, casi todos, lo hacen con el corazón en defensa de sus propias tesis, lógico cuando emerge desde un órgano tan vital y tan involuntario. Otros, en cambio, lo hacen desde la tan temida ambigüedad y la demagogia.
“España necesita un Gobierno con urgencia, pero no cualquier Gobierno, sino uno que sea limpio, social, dialogante, creíble, regeneracionista, que pase la página del inmovilismo, de la desigualdad, la precariedad, la mentira y la corrupción. Que afronte las principales reformas que necesitan las instituciones de nuestra debilitada democracia, tras cuatro años y medio de mayoría absoluta del PP...” Son palabras de Pedro Sánchez, en la conferencia pronunciada el viernes pasado, con motivo de la Escuela de Verano de la UGT celebrada en Asturias.
Sigo viendo a diario la impotencia de muchas familias que no pueden disponer de la calidad de una vida que no ha sido justa con ellas. Padres y madres que lloran de noche mientras sus hijos duermen y que, como cada mañana, se levantan con las mejores de las sonrisas para preparar, si hay suerte, el desayuno que se llevaran al colegio guardado en una maleta que les han prestado, mientras sus compañeros llevan el mejor de los modelos.
Estoy harto de ver por todo nuestro territorio nacional carteles, o pancartas, anunciando en inglés cualquier evento puntual donde aparece el anglicismo “fashion week” o cualquier otro término, pero siempre en inglés.