Uno de cada tres jóvenes ha perdido el trabajo o ha sufrido un ERTE durante la pandemia. Dos de cada tres han pasado el confinamiento en el domicilio familiar por sus dificultades para emanciparse. El pesimismo y la incertidumbre sobre el futuro han aumentado: un 40% piensa que en tres años la situación del país estará peor. Y uno de cada tres jóvenes ha reconocido sentir soledad durante el encierro y su estado emocional durante este periodo se ha caracterizado por la ansiedad, el estrés, la apatía y el aburrimiento.
