Desde 2016 el Euribor no ha dejado de bajar, alcanzando recientemente mínimos históricos (-0,415%) que se han ido trasladando a las hipotecas variables, reduciendo del mismo modo el importe de sus cuotas. A pesar de ello, la política comercial de los bancos ha sido la de promocionar las hipotecas a tipo fijo, hasta el punto de que más de la mitad de las nuevas hipotecas contratadas en julio lo eran de esta modalidad. Una decisión que, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), ha resultado lesiva para los intereses de los nuevos hipotecados.
